María Kodama Schweizer, (1937-2023), profesora de Filosofía y letras, escritora, traductora, viuda y albacea del fallecido y gran escritor, Jorge Luis Borges (1999–1986). Perdió la batalla contra el cáncer de mama, y murió el domingo 26 de marzo, a la edad de 86 años, en Buenos Aires, Argentina.
Entre sus obras está, “Homenaje a Borges”, (2016_ Lumen), Libro de cuentos, “Relatos” (2017_ Lumen)Fue directora de las revistas,”Prisma y Proa” y escribió el prólogo de varios libros dedicados al estudio de la obra de Borges.
María, contaba que se había enamorado de Borges, al escuchar la lectura de su cuento, “Las Ruinas Circulares”. Lo inusual de este relato es que ella solo tenía entre cinco a seis años de edad.
A propósito de ello, le preguntaban insistentemente lo siguiente: ¿Cómo entiende alguien de tan corta edad un cuento como “Las Ruinas Circulares?, y ella solía responder:”A esa edad yo no podía entender intelectualmente nada, pero para las cosas fundamentales de la vida como, la amistad y el aprendizaje, lo importante no es entender, es primero sentir”
“Luego, al cumplir sus 16 años, tuvo la fortuna de conocer personalmente a su admirado poeta y escritor. Un tío la llevó a disfrutar de una presentación de Borges en persona, y fue cuando finalmente le dio su mano y a partir de ese instante cambió la historia de María Kodama.
No podía comenzar mi poema, sin antes hacer un breve resumen para dar a conocer un poco a María Kodama, la mujer que acompañó al insigne escritor Jorge Luis Borges, hasta su último suspiro y continuó custodiando y amando la obra de su marido post mortem.
En ocasión de su muerte, y por la admiración que siento por ella, al haberla visto en varias entrevistas y programas en vivo, decidí hacer un poema sentido, para ella y su amado escritor. Espero lo disfruten .
Fuente
En el mes de abril
Decide partir
Te alcanzó, venció al tiempo
Lleva consigo buenas nuevas
Tu obra quedó a buen resguardo
El mundo la amó, y escuchó
A los cuatro vientos pregonaba: “Aún lo amo”
Admiradora, enamorada y amante
Tus ojos eran los suyos
Derroche de amor e intelectualidad
Vuelve a ti, como las golondrinas de Rubén Darío
Intensa cómo la gaviota de Bach
Recíbela ya, con los brazos abiertos
Tus ojos dispuestos para ella
Hoy la podrás mirar
La amarás mucho más por su belleza.
Ahora tú serás su guía
Ya no será como tu hija
Serán uno solo, no habrá edad
Tu sabia mujer se acerca
Atesoró tu obra
La envolvió en papiros, marcados con su huella
Cada escritor, cada poeta, hasta Mafalda, supo de ti.
Borges, se acabó tu espera
Tu amada kodama, va en camino.
“Pero para las cosas fundamentales de la vida: para el amor, para la amistad, para el aprendizaje, lo importante no es entender, es primero sentir”