Las imponentes montañas que rodenan las grutas de Bustamante, perecen estar verdes todo el año, uno se puede quedar viendo por mucho rato las laderas rocosas y los acantilados repletos de nopales, la caminata exige buena condición física por lo empedrado y empinado del camino, pero vale la pena el esfuerzo.
Fotografías por @nocturnus