Perversas tus palabras que taladran mi consciencia
postrado ante tu tumba con las manos en la tierra,
espero a que amanezca.
Humedad que lo inunda todo
en la oscuridad de tus pasiones mañaneras,
aún siento tus cabellos en mi garganta reseca
mientras me estremezco por tratar de llenar a medias mis pulmones,
al sonoro rugir de dos corazones desentonados.
Perversas tus palabras que taladran mi consciencia
postrado ante tu tumba con las manos en la tierra,
espero a que amanezca.
Déjame ver tu rostro en la penumbra,
silencioso amor que me causa escalofrío
déjame tocar tus huesudas manos,
y muéstrame el cuerpo que ha sido mío.
Perversas tus palabras que taladran mi consciencia
postrado ante tu tumba con las manos en la tierra,
espero a que amanezca.
Envuélveme de nuevo entre tus largos brazos
y asfíxiame muy lento en tu adorado cuerpo,
rodéame como una enredadera
que nace en la mañana y muere con la noche fría.
Perversas tus palabras que taladran mi consciencia
postrado ante tu tumba con las manos en la tierra,
espero a que amanezca.
Arte y poesía