Pues no es así, existe una enfermedad que se llama Tricotilomanía, considerada como un trastorno del control de los impulsos.
Los niños lo toman como un hábito haciéndolo constantemente recurrente en arrancarse el propio cabello y vellos de distintas zonas del cuerpo. Si observamos bien la zona más afectada es la cabeza abarcando como las cejas y pestañas.
La tricotilomanía según estudios se desarrolla durante la primera infancia, desencadena a partir de los 3 o 4 años y suele darse cuando lo separan de la cama de los padres, están muy aburridos o cansados. También suelen remitirse antes de entrar al colegio.
Los síntomas que pueden aparecer son:
Médicos comentan que se producen por causas genéticas basados en la teoría hereditaria, biológicas por un producto químico en el cerebro o una infección que puede accionar los síntomas y por último hablan de factores ambientales como tensión, depresión que acciona la causa externa a la respuesta.
¿Cómo se trata?
Los especialistas dan como consejo en principio tener mucha cautela e intentar que el niño se controle, evitando rasparle el cabello, regañarlo por no tener casi pestañas ya que esto provocaría una mayor angustia.
Sabemos que es una enfermedad psicológica en la conducta de nuestros niños, es importante la participación de los padres y fundamental la comprensión, entendimiento de este trastorno.
Saludos.