Yo los describo como esos duendecillo que aparecen y desaparecen tus calcetines, esos que pocos son capaces de captarlos y te admirarlos, es así como yo describo a los amigos de verdad.
Yo he visto pocos y eso no me molesta, mi madre me dice siempre: 'los amigos de verdad solo hay uno y soy yo' pero también decía: '¿Amigos? Solo hay 3 en la vida'. Y pienso que se ha equivocado un poco, porque además de ella, he tenido dos grandes amigas desde hace 4 años, una más de hace 3 años y ahora otra más de hace un año, creo que es cierto que son pocas y que puede que entre esas 4 amigas hayan dos que sean la más intimas pero es ahí a lo que me quiero referir. Amigas, amigos o duendecillo... todos son escasos y a los que hay a tu alrededor, los que llegaron y se fueron, los que están aun contigo, a esos hay que valorarlos, disfrutarlos.
¿Quién sabe cuándo se irán todos o cuándo lo harás tú?
Cada día es para animarse a intentar algo nuevo, intentar sonreirles y decirles siempre lo que sientes por ellos, dejarles un pequeño detalle luego de un gran día, jugarles bromas, enojarte con ellos y reír de eso también, debemos ayudarlos aun si sabes que no podrás seguir estando con ellos, animarlos cuando lo necesiten aun cuando tú estás peor. Así como tú los tratas, ellos lo harán por ti y hasta más.
Hay momentos en la vida que te sentirás vació, perdido, insuficiente... y ellos se mostrarán para darte una mano y tomar tus calcetines. ¡Cierto! Jamás se los des, o ellos serán libres de irse.