This is Play or Lose, the television phenomenon of the decade: A contest like no other. In the recording studio, while the audience shouted from the stands thirsty for entertainment, the contestant Sofia clenched her fists as she prayed for victory...
Around her, 7 competitors stared fixedly at the furniture in the center of the stage, under a white spotlight, seven polished steel chairs shining like crystal.
There were eight contestants. Eight desperate souls willing to tear each other apart to win a ridiculous amount of money. Each week a new game was played, and this time it was the iconic game of chairs.
The show kept the country on edge every Friday night. Everyone asked the same question: Who will win those 500,000 dollars?
"Eight people will play, and only one will win," said the famous host Chris Vance.
"Let the game of chairs begin!" he suddenly shouted.
A very famous pop song started playing at full volume, a grotesquely cheerful melody. The participants began walking in a circle around the chairs. To Sofia’s left was poor Marcos, a university student who kept biting his lower lip in terror; to her right was poor Hector, a burly man with sweaty hands.
They walked watching each other warily. They moved like predators stalking prey, measuring with their gaze the exact distance between them and the nearest vacant seat. The cheerful music made them very anxious...
Then, there was the much-anticipated silence...
Sofia didn’t think; her body reacted from the muscle memory of so many sleepless nights practicing the moment. She spun on her heels and dropped her weight. The collision of bodies was immediate and brutal. An elbow dug into her ribs, someone groaned. When the panic subsided, Sofia was seated and relieved.
However, unfortunately, it was Marcos who was left standing in the first round... paralyzed by the incomprehension of his own slowness.
"Oh, what a shame, but you are... eliminated!" shouted Chris.
Suddenly, a trapdoor opened beneath his feet, and the boy was swallowed by darkness until disappearing from everyone’s sight... And round 2 simply began.
The props crew, men dressed in black with white masks, looked like faceless executioners, carrying away a chair after each elimination. As the minutes passed, the number of participants and chairs decreased.
With each round, the survival instinct emerged to be ruthless, breaking down the civilized rules of society.
Sofia saw up close Carla, a slim woman with the lethal agility of a gymnast, subtly trip another competitor to make them lose balance and steal their seat.
Despite witnessing cruelty, she stayed afloat, not out of bravery, but desperation. While Hector pushed anyone who crossed his path, Carla jumped like a frightened feline, and Sofia only had luck on her side.
In the sixth round, Hector tried to run her over. When the music stopped, the giant shoved her with his shoulder. But Sofia didn’t fall; instead, she jumped directly to the only chair left available.
That’s right... Carla and Sofia, panting, occupied the last two chairs. Therefore, the vile Hector was eliminated.
"Two competitors and only one chair. Who will be the lucky one to sit? And who will be left standing?" said the host.
Amid the powerful music, Sofia could only hear the pounding beat of her own heart. Before her, in the center of the stage, there was a single chair...
As they walked in circles, Carla glared at her from the other side. Sofia, on the contrary, felt a strange detachment, the icy calm that precedes the storm; a very strong emotional outburst was coming.
The music cut off abruptly. It just happened, an instant shock.
Carla lunged through the air. Her simple strategy: take the seat by any means necessary. But Sofia was thinking exactly the same.
In a split second, both ran toward the chair, Carla jumped to grab it from above, Sofia bent her knees almost touching the floor and slid her body underneath to push the chair several meters away.
The impact was atrocious. Carla landed heavily against Sofia’s body. Both were on the ground, but neither was seated, and the game wouldn’t end until one sat in the chair.
Carla tried to get up, but Sofia prevented it, holding her with all her strength so she couldn’t move easily. They wrestled; Carla tried to reach the chair and Sofia stopped her... It was a fierce battle, but little by little they were losing strength due to exhaustion.
Carla and Sofia were at their limit... and suddenly, one of them fell to the ground...
After that, in just one second... There was a deafening roar of applause, live audience cheers. Golden confetti cannons exploded from the highest ceiling, raining down on the stage and Sofia’s soaked face.
She was seated in the chair. The seat was hers. She breathed heavily and sobbed with happiness.
Original version in Spanish
Esto es Play or Lose el fenómeno televisivo de la década: Un concurso como ningún otro. En el estudio de grabación, mientras el publico gritaba desde las gradas sedienta de entretenimiento, la participante Sofía apretó los puños mientras oraba por la victoria...
A su alrededor, 7 competidores miraban con fijación los muebles que estaban en el centro del escenario, bajo un foco cenital blanco, siete sillas de acero pulido brillaban como el cristal.
Eran ocho concursantes. Ocho almas desesperadas dispuestas a destrozarse mutuamente para ganar una ridícula cantidad de dinero, Cada semana se jugaba un nuevo juego, y el de esta ocasión era el íconico juego de las sillas.
El programa mantenía al país expectante cada viernes por la noche. Y es que todos se hacían la misma pregunta: ¿Quien se ganara esos 500.000 dólares?
"Ocho personas van a jugar, y solo uno va a ganar" dijo el afamado presentador Chris Vance.
"¡Que comience el juego de la sillas!" grito de repente.
Una canción pop muy famosa empezó a sonar a todo volumen, era una melodía grotescamente alegre. Los participantes empezaron a caminar en círculo alrededor de las sillas. A la izquierda de Sofia, estaba el pobre Marcos, un chico universitario que no dejaba de morderse el labio inferior con terror; a su derecha, estaba el pobre Héctor, un hombre corpulento con las manos sudadas.
Caminaban viéndose los unos a los otros con recelo. Caminaban como depredadores al acecho, midiendo con la mirada la distancia exacta que había entre ellos y el asiento vació más cercano. La música alegre los tenia muy ansiosos...
Entonces, hubo el tan esperado silencio...
Sofía no pensó; su cuerpo reaccionó por la memoria muscular de tantas noches de insomnio ensayando el momento. Giró sobre sus talones y dejó caer su peso. El choque de los cuerpos fue inmediato y brutal. Un codo se clavó en sus costillas, alguien soltó un quejido. Cuando el pánico se disipó, Sofía estaba sentada y aliviaba.
Sin embargo, desafortunadamente, fue Marcos quien había quedado de pie en la primera ronda... quedo paralizado por la incomprensión de su propia lentitud.
"Oh, que lastima, pero estas... ¡Eliminado!" — Gritó Chris.
De pronto, una trampilla se abrió bajo sus pies, y el chico fue tragado por la oscuridad hasta desaparecer de la vista de todos... Y simplemente dio inicio la ronda 2.
El equipo de utilería, hombres vestidos de negro con mascaras blancas, parecían verdugos sin rostro, se llevaban una silla tras cada eliminación. Con forme pasaron los minutos, se fue reduciendo la cantidad de participantes y de sillas.
Con cada ronda, el instinto de supervivencia emergía para ser implacable, deshaciendo las normas civilizadas de la sociedad.
Sofía vio de cerca a Carla, una mujer delgada con la agilidad letal de una gimnasta, hacerle una zancadilla disimuladamente a otro competidor para hacerle perder el equilibrio y robarle su asiento.
A pesar de ser testigo de la crueldad, ella se mantuvo a flote, no por valentía, sino por desesperación. Mientras que Héctor empujaba a quien se le cruzaba, Carla saltaba como un felino asustado, y Sofía solo tenia la suerte de su lado.
En la sexta ronda, Héctor intentó arrollarla. Al detenerse la música, el gigante la empujo con su hombro. Pero Sofía no cayo, en vez de eso, ella dio un salto que la llevo directamente a la única silla que quedaba disponible.
Así es... Carla y Sofía ocuparon, jadeando, las últimas dos sillas. Por lo que el ruin de Héctor fue eliminado.
"Dos competidoras y una sola silla. ¿Quien sera la afortunada que se sentara? ¿y quien sera la que quede en pie?" dijo el presentador.
Ante la potente música, Sofía solo podía escuchar el latido martilleante de su propio corazón. Ante ella, en el centro del escenario, había una única silla...
Mientras caminaban en círculos, Carla la fulminaba con la mirada desde el otro lado. Sofía, por el contrario, sintió un extraño desapego, la gélida calma que precede a la tormenta, se avecinaba un estallido emocional muy fuerte.
El corte de la música fue abrupto. simplemente sucedió, fue un shock instantáneo.
Carla se lanzó por los aires. Su estrategia simple: tomar el asiento de cualquier forma posible. Pero Sofía pensaba exactamente lo mismo.
En una fracción de segundo, ambas corrieron hacia la silla, Carla salto para tomarla desde arriba, Sofía flexionó las rodillas hasta casi rozar el suelo y deslizó su cuerpo por debajo para empujar la silla a unos metros de distancia.
El impacto fue atroz. Carla aterrizó pesadamente contra el cuerpo de Sofía. Ambas estaban en el suelo, pero ninguna estaba sentada, y el juego no iba a terminar hasta que una se siente en la silla.
Carla trato de ponerse de pie, pero Sofía se lo impidió, ella la sostuvo con todas sus fuerzas para que no pudiera moverse con facilidad. Ellas forcejearon, Carla trataba de llegar a la silla y Sofía se lo impedía... Era una batalla feroz, pero poco a poco fueron perdiendo las fuerzas debido al cansancio.
Carla y Sofia estaban al limite... y de pronto, una de ellas cayo al suelo...
Tras eso, en solo un segundo... Hubo un estruendo ensordecedor de aplausos, gritos del publico en vivo. Cañones de confeti dorado estallaron desde lo más alto del techo, lloviendo sobre el escenario y el rostro empapado de Sofía.
Ella estaba sentada en la silla. El asiento era suyo. Ella respiraba con dificultad y sollozaba de felicidad.
Translation by deepl.com