Casas de colores, aguas de azul intenso, un fondo marino de gran riqueza natural y un clima envidiable son algunos de los atractivos de Curaçao, una isla paradisíaca enclavada en las Antillas Menores, al sur del mar Caribe.
Poblado por gentes amables y hospitalarias -apenas supera los 150.000 habitantes-, este territorio autónomo de los Países Bajos sorprende a los viajeros por su extraordinario colorido. Desde su capital hasta los paisajes costeros, Curaçao ofrece mil y una tonalidades, dibujando increíbles postales que se fijan en la retina para no volver a desprenderse. Y es que aquí el color no es una cuestión de estética, sino de supervivencia.!
Ademas de un magico e inusual puente que al pasar barcos se recoje para dar paso a estos
Sus cristalinas playas, ofrecen un ambiental de tranquilidad ademas que sirve para los deportes como el buceo