A continuación amigos, les narraré una historia obtenida de una terapia que hice hace tiempo a una amiga que acudió a mi.
Ella sabiendo que yo hacia terapias de regresiones acudió en busca de ayuda, esta era una terapia diferente no era buscar simplemente algo en su pasado reciente, eso se trataba de algo más profundo. Esta amiga a quien aquí llamaré Andrea para no usar su verdadero nombre me contó lo que venía soñando desde hacía muchos años, se trataba de un joven que siempre aparecía en sus sueños desde que era niña, ella jugaba en los sueños, se divertían y eran amigos, pero a medida que ella llegaba a la edad adulta este niño también c reció, ella seguía teniendo sueños con el pero ahora él quería que ella fuera su novia, le declaro estar enamorado y que quería que ella se uniera a él.
Estos sueños se suceden a diario me comenta Andrea, y esa situación la estaba poniendo nerviosa, el hecho de que los sueños fueran constantes y el tema fuera el mismo.
Yo acudí a su casa para realizar la terapia, le dije a la mamá si tenia un lugar tranquilo donde poder trabajar con Andrea, lo hicimos en el cuarto principal, que tenia una ventana amplia y quedaba en el piso superior, la hermana pidió permiso si podía estar presente, yo le advertí que Andrea era quien lo podía permitir y de ser así, debería permanecer en silencio en todo el proceso sin importar que pudiera suceder. Ya con todos los puntos claros, le dije a Andrea que se sentara en la silla, la que se había destinado para ella, yo me senté en otra frente a ella y comenzamos el proceso.
Vamos al primer momento en que viste a este joven Andrea, fueron mis palabras después de que ella ya había entrado en el trance.
Estoy dormida en el asiento de atrás del auto de mi papá, estoy pequeña como de 4 o cinco años, vamos a ver a mi abuela, mi mamá me esta despertando porque ya estamos llegando, me levanté y estoy frotándome los ojos, bostezo, estoy mirando por la ventana y estamos pasando frente a una iglesia, estoy viendo dos personas que están entrando, con un pequeño féretro blanco, al lado de ellos hay un niño que entra con ellos, se ha volteado y me saluda, yo también lo saludo. Se hace un silencio y ella vuelve a hablar más agitada.
Es él, es el niño de mis sueños, es el mismo que he estado viendo en mis sueños todos estos años, yo no le di importancia a eso, simplemente lo saludé porque él me saludó, pero poco tiempo después comencé a soñar con él.
Muy bien Andrea, ya sabemos cuando fue la primera vez que lo viste y cuales fueron las circunstancias. Ahora quiero que vengas al presente y lo llames, quiero que hables ahora con él.
Estoy en un lugar que no conozco, no se ve nada, alguien está apareciendo, viene caminando hacia mi, está contento de verme me saluda, quiere que lo siga, quiere que me vaya con el, piensa que vine para quedarme, por eso esta contento porque fui yo quien le llamó.
Habla con él dile que tienen que hablar, y explícale que lo que él quiere no puede ser porque él no es de donde tu eres, están en tiempos diferentes, dile que te gustó compartir con él pero que ya es hora de que cada uno siga su camino que son diferentes, él debe trascender.
De esa manera, Andrea converso con su amigo de los sueños un largo rato, mientras yo esperaba a que ella me avisara que todo estaba bien.
Andrea, dime que esta pasando.
Él entendió lo que le dije, se ha puesto muy triste, porque dice que me quiere y que él no se quiere ir, pero le dije que era lo mejor, que él iba a encontrar algo bueno que no se sintiera mal, pero que debía seguir su camino y por fin lo entendió, se está despidiendo de mi y me dio las gracias, se está retirando caminando, se esta perdiendo ya lejos.
Ven Andrea, quiero que regreses a donde estamos y cuando te cuente, abres los ojos.
Esta fue la experiencia que vivió mi amiga, y después de esta sesión, ella no volvió a soñar con su desconocido amigo.
Esta situación me puso a pensar varias cosas que voy a compartir con ustedes, entendiendo la situación inicial cuando Andrea conoce a este niño son algo extrañas, ella acababa de despertar, podríamos decir que estaba en ese estado en el que no se está completamente despierto ni dormido, sino un estado intermedio que permite tener cierta sensibilidad a otros estados de conciencia. Ese niño que ella observó en realidad podría haber sido el espíritu de ese pequeño infante que todavía no se había retirado del plano material y al hacer contacto con Andrea, encontró alguien a quien aferrarse,
Pudiendo visitarla en sus momentos de sueño, que es otro estado de conciencia. Podrían también ser un simple producto de su imaginación de niña en ese momento, algo completamente subjetivo, sin embargo hay algunas cosas incomprensibles que pueden poner a dudar, como el hecho, ¿Qué hace un niño en ese preciso lugar en que estos señores entraban con el féretro?, no tiene mucho sentido.
Mi trabajo consistió en ayudar a Andrea a eliminar ese constante sueño, y lo demás solo es mi humilde opinión.
Espero que les guste y me hagan saber sus opiniones personales.