Un corto viaje (Relato corto)

Words
333
Reading
2 min
Listen
Play
5y

image.png


Fuente

Un corto viaje

Luego de arroparme, mi mamá se sentó en la cama y abrió un libro de cuentos. Recuerdo que en esa época mamá se la ingeniaba para contarme todas las noches un cuento antes de dormirme. Aunque llegara tarde, cansada de todo el trabajo del día, se sentaba a mi lado y se ponía a relatarme historias que me emocionaban, me divertían. Aunque yo hubiese tenido un día triste, me dormía siempre feliz imaginando los mundos maravillosos de los cuentos de hadas.

:-:=:-:

En aquella oportunidad, mi mamá llegó triste. Lo vi en su cara. Mi mamá era una mujer tan transparente que hasta una niña como yo era capaz de ver dentro de ella. No era raro verle aquella cara de desconsuelo, lo raro era que luego de ponerse a hablar conmigo, la mantuviera. Siempre que me veía o hablaba conmigo, el rostro se le alumbraba como si yo fuera una lámpara o una estrellita frente a ella.

:-:=:-:

Cuando vi su rostro, me puse inmediatamente a contarle cómo me había ido en la escuela. Mi mamá, con su habitual sonrisa, me escuchó pacientemente, abriendo los ojos inmensamente cuando las hazañas hechas por mí lo ameritaban y negando con la cabeza cuando las travesuras eran muchas. Ese día vi cómo el trabajar día y noche había envejecido tanto a mi madre y cómo sus manos se habían endurecido con el tiempo.

:-:=:-:

Aquella noche de enero, recuerdo, mi mamá me contó el cuento y se quedó a mi lado. Me dio un beso en la frente y luego, como si de mí dependiera todo, me dijo: ¿Te gustaría hacer un corto viaje, hija? Yo la vi y le dije, y ese recuerdo es el primero que atesoro de mi vida adulta: Si tú quieres, yo quiero, mamá. Esa semana salimos del país y comenzó nuestra gran travesía en búsqueda de la felicidad, que se volvió imborrable cuando ella se convirtió en eternidad.

HASTA UNA PRÓXIMA HISTORIA, AMIGOS

Un corto viaje (Relato corto) | Ecency