Tu mirada
Lejana y perdida,
entre la bruma de la nada,
ausente de los colores
y la formas de este mundo físico.
Aislada de contornos y figuras que para muchos,
le dan forma a la realidad
de objetos que conforman
nuestro diario vivir.
Tu mirada
Tierna y dulce
que se vuelve la ventana del alma,
para aquel que dedica un instante a ver más allá
de lo que pueden observar los ojos,
vacíos llenos de luz
que muestran la fuerza que posees,
como el mismo viento invisible
pero presente en esta tierra.
Tu mirada
Presente en las cosas importantes,
que son la que muestran la sublimidad
de la vida dándole su justo lugar,
a las cosas trascendentes y de carácter etéreo
En ella mis ojos se pierden,
para observar lo grande de tu imagen
que se sobrepone a las tribulaciones más duras
para como una estrella,
mostrar su luz a los mortales
Cuanta oscuridad pueden creer
que se halla en tus pupilas
y que errados están,
pues solo se guía
por una circunstancia trascendente y mortal
que se acaba
cuando dejamos de respirar,
pero como enseñar,
que no se necesitan ojos para mirar de verdad.
Tu mirada
Es el delirio de mi espíritu,
la fuerza que me inspira
para enfrentar las tormentas,
la que día a día aprendo a descifrar
entre mis propias limitaciones.
Como me encanta ver en ella la picardía
y la fuerza de la pasión,
la luz del sentimiento
que con palabras, te cuesta tanto definir
mientras tus ojos se vuelven la puerta
perfecta para dejar entrar las explicaciones
más idóneas para este corazón.
Tu mirada
Presente en cada instante de mi vida.
consolando, enterneciendo y amándome
pero sobre todo, dándole los matices
necesarios a mi existencia.
Como amo observar cuando me descubres
a través de tus pupilas
y vas forjando mi imagen en tus recuerdos,
aquellas que no son capaces
de ver miradas humanas
y comprender razonamientos físicos,
esa que nos eleva
para hacernos parte
de lo trascendental e inmaterial,
dándole sentido a este caminar.