El día de hoy, aproximadamente a las 4pm, me encontraba descansando en el porche de mi casa cuando escuché un quejido.
Al principio no podía diferenciar si era un pajarito o un gatito, así que no le presté mucha atención, pero luego de unos minutos lo logré identificar... eran gatitos, pequeñitos.
Decidí salir a investigar donde estaban, si estaban bien y lo más importante, si estaban con su mamá.
Cuando logré visualizar algo en movimiento, enfoque bien mi vista y allí estaba, un pequeño gatito blanco con negro, que al llamarlo con voz suave, vino corriendo hacia mi, cosa que me sorprendió mucho.
Estaba solito en medio de escombros y matas. Lo tome entre mis brazos y me dispuse a llevármelo a casa, pero una vecina que estaba sentada frente a su casa me dijo:
Allá en la esquina hay otro, y está solito. Lo puede matar un carro”.
Debido a mi miopía, no lograba ver donde estaba, hasta que a medida que me iba acercando, lograba verlo. Pequeñito e indefenso, igual que su hermanito, pero este se encontraba en el medio de la calle, corriendo peligro, así que también lo tomé entre mis brazos y me los lleve a mi casa.
Al principio, con temor de que mi familia me obligara a echarlos a la calle nuevamente, decidí tenerlos escondidos por un rato, hasta que me decidí a buscarles una cajita para tenerlos mas cómodos.
Al entrar a la casa, mi perrito los vio y se volvió loco. Me asuste porque pensé que los quería morder o algo así, por lo que al principio no deje que se acercaran mucho. Una vez los tuve en la cajita, me volví a sentar con ellos fuera y mi perrito se fue acercando poco a poco, y comenzó a olfatearlos , supongo que conociéndolos o algo así, hasta que por fin se quedó ahí a mi lado, cuidando de los gatitos, sin malicia alguna.
La caja que conseguí era muy pequeña, y los gatitos muy ágiles así que se salían cada 10 segundos, por lo que decidí buscar una cesta de ropa, esta vieja y manchada, así que supuse que a nadie le molestaría, y así fue, los coloqué en la cestita.
Los gatitos no paraban de llorar y no sabía que hacer, así que decidí hacerles un poquito de leche a ver si lloraban por hambre.
Y así fue, los gatitos se tomaron la leche y en seguida se quedaron dormidos.
En cuanto a mi perrito, el los adopto como sus hijitos o hermanitos. No les ha quitado los ojos de encima, sale un ratito al porche y luego vuelve a darles una vuelta a los gatitos, por lo que intuyo que se encariñó con ellos.
Espero que les guste este mini storietime sobre mis nuevos pequeños inquilinos felinos.
Si alguien tiene algún consejo para los gatitos, podría dejarme un comentario, lo apreciaría mucho ya que no tengo mucha experiencia cuidando gatitos.