Hoy quise preparar una comida completamente vegana, demostrando que no se necesita ningún producto de origen animal para lograr un plato reconfortante y lleno de sabor. La base principal son unas lentejas bien aliñadas con pimentón, cebolla y perejil, que aportan todo el sazón casero y una excelente fuente de proteína vegetal.
Para acompañarlas, serví una porción de pasta larga y el toque crujiente perfecto de unos buenos tostones. El resultado es una combinación deliciosa, colorida y cargada de energía.