El perdón: es un compuesto de vocablos latinos “per” que significa paso o dejar pasar y “don” que quiere decir regalo.
Implica dejar de lado la ofensa, renunciando al castigo material o moral (indemnización, odio, rencor, deseo de venganza entre otros…)
Como se recibía el perdón en el antiguo testamento?
Los sacrificios en el antiguo testamento tenían el propósito de obtener el perdón de Dios.
“Y del otro hará holocausto conforme al rito; así el sacerdote hará expiación por el pecado de aquel que lo cometió, y será perdonado.” (Levítico 5:10)
Entonces en los tiempos antes de Cristo por medio del sacrificio se obtenía el perdón de Dios. El propósito del sacrificio era la reconciliación de Dios con su pueblo.
En el nuevo testamento el sacrificio de los animales ya no tiene valor.
“Porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.” (Hebreos 10:4).
Dios envía a su hijo para cargar con todos nuestros pecados y a través del sacrificio en la cruz recibir la gracia del perdón.
“En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.” (Hebreos 10:10).
Jesús regalo de Dios para el perdón de los pecados y la reconciliación con el.
Jesús es el regalo más grande, quien se entrego en obediencia para perdonar nuestros pecados. Ahora ¿Cuáles pecados cargo Jesús en esa cruz? Todos, absolutamente todos.
“Yo, yo soy el que borró tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.”(Isaías 43:25)
El señor borro todas nuestras rebeliones y pecados, pero muchas veces hemos vivido situaciones en nuestras vidas que nos han marcado tanto que pedimos perdón a Dios pero no somos totalmente libres , porque las heridas se transforman en una cárcel y sin darnos cuentas estamos presos ahí. El perdón no es un acto religioso si no como una decisión, cuando perdonamos nos sentimos liberados y nuestro corazón comienza a sanar. Dios no quiere que estemos presos en nuestras emociones, el nos perdona, perdonemos también nosotros a quienes nos ofenden y liberémonos.