Recuerdo que tu con tus treces yo con mis diecisietes caminábamos por las noches en busca de aventuras tal vez el peligro nos asechaba, pero jamás nos tocó.
Nuestra amistad no fue la mas fuerte, pero fue justo lo que debió ser: equilibrada feliz.
Los estudios, los noviazgos, solo fueron pequeños paréntesis en nuestra amistad, recuerdo cuando no podía con mi curso salía contigo, con ustedes con mis libros no deseaba dejar de estar con ustedes, pero tampoco quería reprobar mi curso.
La gente hablara de ti sin conocerte porque si bien eres una oveja que ha escapado del rebaño por rebeldía del, la bondad de tu corazón nadie la podrá poner en duda como pocos la poseerán.
Hablaran de ti eso es un hecho, pero es entendible puesto que solo se le lanzan piedras a los arboles con frutas y tu amiga virtudes te sobran y muchos querrán verte caer.
Que la vida nos de la dicha de volvernos a encontrar.