El amor no duele
Es una real controversia, cuando nos hacemos está pregunta, ¿Realmente el amor duele? He indagado acerca del tema, con algunos amigos y en la mayoría de sus repuestas me he encontrado con la afirmación de que en algún momento de sus vidas le ha dolido mucho la ruptura de una relación, bien sea por errores propios o sencillamente por desamor. En las dos situaciones se da que no es que el amor duela, bien es sabido que el amor es el sentimiento claro y transparente totalmente hermoso, que es puro cuando es sincero dotado de lealtad, sinceridad, tolerancia y de cierta manera ingenuo y dado desde el fondo del ser. Una de las cosas que sucede es que a veces confundimos y no sabemos cómo manejar nuestras emociones. Yo afirmaría que el hecho de sentir este sentimiento, en algunas personas las transforma, cambiando nuestra manera actuar, haciéndonos ser hasta salvajes, sin explicación alguna, apropiándonos de la vida de quien está con nosotros.
Si bien dicen que el amor no duele, cada experiencia nos enseña de cualquier forma, cada situación suele ser diferente a otra, aunque con gran similitud al momento de llevarlas al ser. El culminar una relación por más dolorosa que resulte siempre nos deja una enseñanza, al tal hecho de cuando llegamos a que tan solo es un recuerdo lo vivido, muchas veces nos reímos de lo pasado. Es cuando reconocemos lo tontos que fuimos y tomamos esta experiencia para recapacitar y no caer de nuevo en los mismos errores. Después de casi todo podemos llegar a la conclusión de que el amor no duele y todo lo que pasa es porque sencillamente lo permitimos.
En realidad se hace inútil para cualquier persona herida por sus relaciones anteriores brindar un amor real. La verdad es difícil las llamadas personas salvadoras, quienes intentan ayudar a otras mediante un llamado amor de salvación, en realidad necesitan desesperadamente salvarse a sí mismos. Todo es sencillo, controversial simplemente que debemos que dejarla ir, para que puedan sanar, lo cual nos va ayudar a liberarnos a si mismos y dejar de hacernos daño, porque el amor no duele, no tiene por qué doler así de esa manera.
Lo más importante es quitarte esa careta de salvadora, de encontrar personas con el corazón roto, y jugar a ser salvadora de quien o quienes, en muchas oportunidades he mencionado que ser feliz es una decisión, pues bien si ahora podemos afirmar que el amor no duele, pues somos cada uno de nosotros quienes decidimos primeramente amarnos para poder irradiar un amor sano y bueno imposible de ocasionar sentimientos tormentoso en quien nos brindan su amor.