Las personas que padecen del trastorno de deseo hiperactivo no son capaces de poder controlar el aumento del deseo sexual, y esto conlleva a querer tener sexo constantemente, ya sea con su pareja o a través de la masturbación. Se estima que un 6% de la población sufre este trastorno.
Los síntomas son casi iguales a otro tipo de adicciones, ya que se crea la dependencia psicológica, y se convierte en necesidad, de manera que la persona suele necesitar tener siempre relaciones sexuales para llegar a saciar esta necesidad, y puede interferir negativamente en su vida cotidiana.