Juguemos a los dados
Dejemos a la suerte nuestras pasiones
Pero empujemos nuestros encuentros
En ese Ávila
De mitos y leyendas
De seres poéticos
Y arboles rayados.
Allí
Donde tantos otros
Se dejaron llevar por la maleza
La que se confunde con el monte de Venus
Que termina siendo una maqueta
De donde estamos
Por donde bajan ríos
De lava cristalina
Y rojo turbio
El que recuerda
Que el dolor habla con el placer
En tertulias
Que pueden llegar a sofocar
Si…
Las que pueden llegar a sofocar
A aquella conciencia hipotética
La que se confunde con instintos
Como fronteras difusas
O líneas borrachas…
Las que nadie quiere definir.
Miguelangel Parra