Mi peludita también es muy delicada, ya que varias veces se me ha enfermado y no saben lo difícil que ha sido para mí verla en esa situación, sin embargo, gracias a Dios todo lo hemos superado y sigue dándonos todo su amor y locuras.
Tener mascotas en casa es tener otro miembro de la familia, cuidarlo y amarlo. Ellos nos brindan su amor incondicional, yo me siento totalmente feliz porque llegará a mi vida canelita. Aunque no fue fácil llegar al tamañito que tiene ya qué yo la adopté al mes de nacida, fue un poco complicado porque la mamá la rechazaba y no la dejaba alimentarse juntos a sus hermanos, así que mientras sus hermanos con un mes pesaban 280g ella tan solo pesó 100g y era tan pequeña que podía estar en mi mano sin problema.. cuando mi papá la vió me dijo cruelmente "de todos los que habían agarraste el que va a morir, por eso no lo aceptó su mamá". Pero yo sabía que no sería así, ella era fuerte y hasta el día de hoy sigue siendo igual de fuerte y elegante.
Fue entrando en el corazón de todos, y se convirtió en una perrita grande (actualmente pesa 7 kilos) y muy saludable, gracias a Dios. Siempre recuerdo eso de canela, me hace tener presente que nada es imposible si hay amor.