Mi vida daba un giro muy grande, pues me dedicaba a ayudar a mi hermana a cuidarlo todos los días, y realmente no era algo que me pesara, lo hacía con el amor más grande que tenia para dar.
Pasaba el tiempo, él empezaba a aprender muchas cositas y nos llenaba de risas y alegrías con cada ocurrencia aprendida.
Wow, que rápido pasa el tiempo, ya Ariel Matías cumplía 1 añito, empezaba a dar sus tropiezos para aprender a caminar ( aunque el prefería correr jaja) .
Llega el 2do añito de arielito, para éste entonces sus padres decidieron separarse y cada quien realizar sus vidas.
Debido a la situación que se vivía y se sigue viviendo en el país, mi hermana decide irse a buscar un mejor beneficio para él.
Desde este entonces, mi niño ha pasado a tomar el roll de mi hijo.
No es fácil asumir ser madre putativa desde los 23 años, aun siendo estudiante y tener mis propias obligaciones.
Gracias a Ariel Matías, he comprendido que madre no es quien trae al mundo a un bebé sino la que tiene la valentía de criar, la que esta ahí presente todas las noches cuando se enferma, cuando hay que llevarlo al médico, la que esta para aplaudirle sus alegrías, la que consuela sus tristezas y un sinfín de momentos.
Escribir éstas líneas ha removido muchos sentimientos encontrados, por que él representa mi vida entera, mi mundo, todo lo que soy y quiero ser se debe a él, a su existir.
Todas las noches le pido a Dios que siempre este a mi lado y que nunca se vaya, entiendo que tiene a su madre y que algún día vendrá a buscarlo pero no pierdo la esperanza de estar con él para el resto de mi vida.
Gracias por leer un poco mas acerca de mi vida!