Una de las cosas que más me apasiona del verano es comer en un chiringuito de playa. Me encanta la sensación de después de darme un baño en el mar y estar bien fresquita, tomarme esa primera cerveza bien fría en el chiringuito.
Sí, con la sal en la piel y el pelo mojado, con sus ondas después de haberme dado un baño en el mar. Despeinada, con mis gafas de sol y mi sonrisa veraniega porque para mi, eso es la felicidad.
Esas pequeñas cosas como ver una puesta de Sol, darme un baño en la playa o comerme unos espetos de sardina y una fritura de pescado en un chiringuito de playa.
En eso consiste mi verano, en desconectar de todo disfrutando en familia y con amigos de estas pequeñas pero grandes cosas.
Para este día de chiringuito he sacado mi maxi vestido azul de Zara, que me compré hace un par de años en Marbella y que me parece ideal para estas ocasiones.
Deseando volver a este lugar en el que soy tan feliz :)