Si buscas información acerca de la lactancia seguramente encontrarás muchísima en cualquier parte, algunas llenas de mitos y otras de la mano de profesionales certificados.
Seguramente encontrarás información acerca del agarre correcto, posiciones para amamantar que no afecten tu columna, que no molesten tu herida en caso de cesárea, como afrontar los brotes de crecimiento, recomendando prendas de vestir que faciliten la lactancia y un montón más de cosas.
Sin embargo, cuando quieres buscar información acerca del destete siempre encuentras lo mismo. Te hablan de los tipos de destete (natural o guiado) y te dan los mismos tips sin profundizar mucho:
-No ofrecer no negar.
-Explicarle al bebé que ya no habrá más teta.
-Conectar con el bebé de otra manera
-Distraerle.
Pero, sabemos que esto no es fácil, a cualquier edad no parece ser un proceso fácil, lo que casi siempre dice al inicio de esas informaciones es que está dirigido a madres de bebés mayores de un año, pero cómo explicas que ya no habrá más teta a un bebé menor de un año que aún no comprende mucho de nuestro lenguaje?
Actualmente, se ha hecho mucho hincapié en la importancia de la lactancia materna, estoy de acuerdo con todo esto. También se habla de "los mil días", que se refiere a los primeros mil días de un bebé que comprende desde el día en que se gestó hasta un poco más allá de los dos años, también estoy de acuerdo.
Hablan de la que la lactancia materna debe ser mínimo un año y si es posible hasta después de los dos años y que termine mediante un destete natural, que es cuando ya el niño deja la lactancia por voluntad propia y no les quito la razón me parece bien para quien sea posible, para mí no lo fué y realmente no era mi intención prolongarla tanto tiempo.
Sé que hay mujeres que sueñan con amamantar, incluso tengo una tía que casi 16 años después sigue suspirando porque no pudo amamantar a su hija. Mi caso es muy diferente, desde los 5 meses de embarazo, andaba llena de leche casi siempre, ya usaba discos absorbentes.
Por supuesto, los primeros dos días de mi bebé lloró mucho y mi familia decía que era hambre porque "no bajaba la leche", sin embargo yo me había informado bastante y sabía que eso era lo que ella necesitaba esos días, que eso era el "oro líquido". Al tercer día recuerdo que estaba cenando y esperando otra noche horrible cuando me dí cuenta de que los chorros de leche me daban a las piernas, fué una noche hermosa y al fin pude dormír 4 horas.
Y así fué siempre, nunca dudé de la capacidad de mi cuerpo para alimentar a mi hija y siempre hubo mucha leche para ella. Aunque me dijeran que eso no sustentaba, que no le diera cada vez que abriera la boca para llorar, etc.
La lactancia materna exclusiva es hermosa, mirar esa carita mirándote a los ojos, tomando tu mano mientras está pegado a tí, esa conexión que hay, pero también es esclavizante.
A mí realmente se me dió bastante bien la lactancia y por supuesto, cuando inició la alimentación complementaria fue mucho más fácil porque ella se adapta muy bien a las rutinas, en realidad es como si necesitara las rutinas porque cuando me salgo de ellas es un caos total, así que cuando comencé a incluir las comidas en sus respectivos horarios y sumando una comida por semana hasta tener 2 comidas y una merienda ella simplemente dejó de tomar teta durante el día y solo la buscaba cuando tenía sueño. Así que de pasar casi todo el día amamantando, pasé a solo dar tres tomas al día.
Pero, sabían que para producir leche tu cuerpo gasta alrededor de 500 calorías?
Pues sí, si alguna desea adelgazar luego del parto, la lactancia materna será una gran aliada, junto a buenos hábitos alimenticios y ejercicios acorde a tu nivel de recuperación.
Sin embargo, yo soy de contextura delgada, mido 1,58m y antes del embarazo pesaba 52 kg. Después del parto continué tomando vitaminas, durante el primer mes de postparto me mandaron a hacer una dieta horrible y estricta (odio las dietas) pero al terminarla me desquité comiendo aún más de lo que siempre he comido 😅
Saben cuánto pesaba seis meses después de dar a luz? 50kg y tan solo un mes después ya pesaba 47 kg. Por más que tomara vitaminas, que comiera mucho, que comiera todos los macronutrientes necesarios, tres comidas y dos meriendas al día, yo seguía adelgazando y sintiéndome súper cansada y débil.
Por otra parte, al cumplir 7
meses, mi bebé comenzó a demandar más pecho durante la noche, apenas se lo sacaba de la boca se despertaba gritando y ya en la mañana yo despertaba con un dolor horrible en las costillas de pasar toda la noche en una sola posición.
En la visita al pediatra de los 7 meses, le comenté que quería destetar y ella quiso comenzar con el sermón de los mil días pero le dije que ya sabía todo eso pero que ya no me estaba sintiendo bien y ni hablar del dolor que sentía por un mordisco de la bebé que hasta me formó una pelota detrás del pezón, así que me dijo que lo pensará bien y si seguía con esa decisión que lo hiciera de manera respetuosa y amorosa y me indicó la fórmula en caso de hacer el destete.
Al día siguiente, voy a consulta con el ginecólogo para planificarme, al momento de indicar las pastillas anticonceptivas le digo que pueden ser cualquiera porque voy a destetar y oooootra vez el sermón y animandome a continuar hasta el año. Le digo que ella misma acababa de ver mi peso, que realmente eso me estaba afectando hasta a nivel psicológico ver mi delgadez.
Yo estaba decidida pero cada persona que decía algo respecto a destetar antes del año me hacía sentir egoísta y como si el destete antes del año estuviera satanizado. Hasta que el día que cumplió 8 meses después de haber pasado una mala noche al despertar dije "Hasta hoy", y así fué.
Alguien me recomendó apartarla de mí durante cuatro días, así llorara yo no debía agarrarla. Pero esa no era una opción para mí. Así que aquí va mi proceso:
La primera toma del día era luego del baño de mediodía. Así que luego del almuerzo, baño y en vez de teta le daba tetero mientras la mecía en la hamaca y así lograba dormirla.
A la hora de dormirla en la noche, volvía a aplicar el mismo procedimiento.
Cuando despertaba en las noches buscando teta, sabía que no era por hambre sino una necesidad de contacto, así que volvía a cargarla y la dormía sobre mí pecho.
Así que este proceso de adaptación duró solo cuatro días, fue un proceso amoroso y respetuoso. No pasé esas noches de terror que me dijeron que pasaría. No tuve que apartarla de mí para nada, incluso, esos días seguimos durmiendo juntas como lo hemos hecho desde los cuatro meses.
Lo que sí fue bastante molesto fue el dolor en los senos que a veces no me permitía ni levantar los brazos por la congestión pero para aliviar eso comencé a hacer extracciones manuales hasta que bajó la producción.
Me despido hasta una próxima ocasión ☺️
Las imágenes son de mi autoría
La imagen de portada fue creada por mí en Canva