Por un lado, los desarrollos en tecnologías medicas serán capaces de erradicar las enfermedades e incluso pueden llegar a frenar o revertir el proceso de envejecimiento.
También tendremos la posibilidad de traspasar nuestro cerebro a un robot humanoide o incluso de tener múltiples versiones de uno mismo en distintos escenarios virtuales.
Con todo esto posiblemente mis bisnietos, si los tuviese, podrían plantearse seriamente la posibilidad de ser inmortales.
Cierto es que sería maravilloso tener una vejez sin achaques, incluso vivir 100 o 200 años pero lo de la inmortalidad, sinceramente, no sé si será un sueño o una pesadilla.
No es lo mismo vivir que durar amigos míos, cuando se vive intensa y apasionadamente lo que menos importa es el número de años vividos.
¿Acaso vivió menos Alejandro Magno que no llegó a los 40 que un centenario de nuestros días?
Por otra parte, yo no me considero una persona creyente pero si tengo curiosidad por ver que hay en el nivel 2, eso sí, no tengo ninguna prisa.
Carpe diem.