La receta de hoy me pareció una manera tan original y sana de comer pizza, que no dudé ni un minuto en seleccionarla para poder compartirla con todos ustedes amigos; se trata de unas mini pizzas cuya base, en lugar de ser pan de pizza, son unas rodajas de calabacín, sin mucho esfuerzo por amasar aparte que la harina de trigo está bastante costosa. Aparte es una forma diferente de comer verduras, para que nuestros niños se acostumbren a comer de todo. Lo mejor de todo es que es una receta sencilla y queda exquisita.
Preparación:
• Precalentar el horno a una temperatura no tan alta.
• Lavamos bien el calabacín y lo troceamos en rodajas gruesas.
• Le ponemos un poco de aceite a la bandeja para que no se peguen.
• Colocamos primero las rodajas de calabacín al horno para que doren un poco.
• Añadimos la salsa de tomate y el queso rallado.
• Podemos espolvorear con orégano.
• Meter al horno durante unos 15 minutos (dependerá del grosor de la rodaja que hayamos partido).
• Y para finalizar, esperar a que el queso gratine y listo, tendemos nuestras pizzas de calabacín.