Desde ese día he cerrado la puerta y aunque me juren que me bajaran la luna, el cielo y las estrellas, yo jure que no volvía a caer de nuevo en esos labios mentirosos, esos labios que te besan y luego te injurian sin tu merecerlo.
Yo ame y quise mucho, pero a la final no resulto como yo esperaba, y por esa razón ya no quiero que me estén pintando mas corazones, ni sentir más esa falta de gravedad que se siente cuando amas a alguien, y es peor aun cuando pienso solo en abrirme totalmente a alguien nuevo.
Yo ya no busco, porque simplemente todo se acabo, se acabaron las canciones de amor , los libros románticos para mi son irreales, ya que uno entrega todo lo que eres y para que si para la otra persona nada es suficiente, ya que solo espera algo de alguien que nunca llega a conocer en realidad como es.
De sirve que me hagan tantas promesas si la verdad jamás van a cumplirla, todas solo juegan, “nadie ama a nadie” como lo dice esta triste y bella canción que te habla de esos juegos crueles que sin duda siempre caigo.
Lo admito no puedo seguir más así, tan enamorado de la perfección imposible, dejando solo que los sentimientos entren y se mueran para que así olvidar que la piel enrojecida es lo que me gusta mirar más.
Siempre soñaba con la mujer ideal, con esa niña traviesa, rebelde, perversa que fuera tan cuerda y alocada al mismo tiempo.
“SIMPLEMENTE YA NO HAY REMEDIO PARA MI”.