Dos pequeños marcianos llegaron del cielo ,
con tan buena suerte que sobre un trapero cayeron...
Entre sal jugaron y no se deshidrataron.
Comieron banano,
que sostenía una mano.
Entre pastillas se escondieron...
Y también entre hielos.
Hasta que pasó una nave espacial
y se marcharon lejos.
Créditos Margarita Palomino