Tú estabas allí cuando lo vi. Parado frente a la puerta del bar fumaba un cigarrillo o más bien un puro, no me acuerdo bien. Tu estabas allí y sabes que yo lo vi, lo aborde y nos besamos y nos prometimos cosas que solo los locos prometen.
Oíste aquellas palabras absurdas de dos desconocidos en un bar fumando y tomando hasta perder el conocimiento, y fuiste tú la que me saco de aquel sitio perdida en el humo y el alcohol. Ahora me dices que no te acuerdas, que nada de eso sucedió, que estoy mal de la cabeza, que estoy loca.