Si Dios creó el mundo, ¿A quien dejó encargado de hacer el viento?
Esas corrientes de aire que pueden ser tan destructivas como provechosas, desgracia para unos y musa para otros.
Lo que conocemos como viento o corriente de aire, no es más que el movimiento de los gases que están en la atmósfera, es decir, del aire. Pero ¿Qué hace que los gases en la atmosfera se muevan?
Piensa en el humo de una fogata o de un cigarrillo encendido, en agua hirviendo, o incluso en tu propio aliento cuando se hace visible durante el invierno.
Todos estos ejemplos representan gases o vapores calientes que se elevan, y se elevan precisamente porque están más calientes que el aire que los rodea. Por otro lado, y aunque no podemos notarlo, a medida que estos ascienden, una masa de aire menos caliente desciende para ocupar el vacío que estos dejan, y esto es justamente lo que sucede con el viento, pero desde luego, a gran escala
Cuando la superficie terrestre absorbe el calor del sol, no lo hace de manera uniforme, unas zonas absorben mayor cantidad de calor –como las cercanas al Ecuador- que otras –como los polos-, lo que supone diferencias de temperatura que originan un movimiento de los gases en la atmósfera.
Cuando una cantidad grande de aire asciende, deja un gran espacio para ser ocupado por una cantidad grande de aire menos caliente, cuando este desplazamiento ocurre a grandes velocidades, ocurren desastres y es lo que llamamos huracanes. En cambio, si una masa relativamente pequeña de aire caliente se eleva, deja un pequeño espacio que es ocupado por una pequeña masa de aire menos caliente que desciende para causar una brisa.