Hoy fue un día especial; me reuní con mis amigas y hermanas en Cristo para nuestra célula de crecimiento. Estuvimos compartiendo sobre la situación del país y todo lo que está pasando, pero sobre todo, nos unimos para orar y clamar con fuerza a Dios por nuestra tierra, creyendo firmemente en Su promesa de que donde hay dos o tres reunidos en Su nombre, allí está Él en medio de nosotros escuchándonos. 🙏
Tenemos la fe y la esperanza intactas de que Dios está obrando aquí en Venezuela. Así que no es momento de bajar los brazos; al contrario, toca seguir trabajando fuertemente y ayudándonos unos a otros para crecer y salir adelante todos juntos. ¡La unión y la fe nos harán vencer!
Confiando plenamente en que nos levantaremos de nuevo y seremos una Venezuela llena de bendiciones y, sobre todo, de la presencia de Dios.