Las buenas acciones iluminan el alma
Mientras volaba se percató que el médico de la aldea tenía una verdadera emergencia; estaba en plena operación quirúrgica cuando se le apagó el generador de electricidad, esa situación motivó el auxilio de la Luciérnaga; quien, en raudo vuelo, se acercó al pequeño quirófano y su luz brilló con tanta intensidad que el cirujano pudo concluir con éxito su excelente trabajo.
A partir de ese maravilloso acontecimiento, cada vez que el mundo necesite luz, miles de luciérnagas estarán dispuestas a emitir sus destellos.
Así como la luz de la Luciérnaga ilumina las noches oscuras; así también la Luz Divina de la Sabiduría ilumina a las personas de buena voluntad y a todos los que deseen ser iluminados, solo basta que acepten su fulgor y luego comprometerse a ir por el mundo iluminando a los demás, para alcanzar juntos la Luz Eterna.