Hilando
Copos de algodón se van hilando
en la cabellera de aquel amor añejo,
amor inmarcesible de sabios consejos;
a su moza lontananza, está evocando.
El ocaso de los años va llegando,
arrugando sin clemencia aquel pellejo;
mirada fija, corazón bermejo,
lentos, muy lentos, los días van pasando.
Efímero tiempo, terminando;
sin poder alargar la distancia
ni atrapar para siempre la estancia.
Quedó atrás la altivez, la arrogancia;
la humildad viene llegando,
copos de nubes se van hilando.