Las aventuras de Matheo y Roxana
No sabemos bien donde estamos. Tenemos apenas dos semanas de nacidas, realmente no conocemos a nuestros papis, creo que tenemos muchos papis. Nacimos en un amplio hábitat donde habitan alrededor de veinte morrocoyes y algunos de ellos nos han concebido.
Si, eso es lo que somos para quienes no nos conocen. Somos morrocoyes, una especie de tortugas terrestres de las sabanas y bosques secos tropicales. Nos encontramos distribuidos alrededor de Latinoamérica, en las zonas húmedas de temperaturas no bajas.
Las hembras pueden poner alrededor de cinco a quince huevos enterrados en un hoyo muy profundo en la tierra que ellas mismas excavan con sus patitas. Posterior de ciento veinte días a ciento cincuenta nacemos.
Soy Roxana
En esta oportunidad solo hemos sido dos. Excavamos desde la profundidad a la superficie y llegamos a este hábitat lleno de muchos morrocoyes, mucho más grande que nosotros. Estábamos asustados, había mucha luz y no sabíamos que hacer, hasta que una criatura muy rara, alta y pálida nos agarró con sus extremidades, unas patas muy raras, con protuberancias que nos rodearon y nos llevaron a un lugar muy pequeño.
Estábamos muy indefensas y solitas, hasta que llegó otra de esas criaturas extrañas, pero era diferente, con sus extremidades nos tomó y nos habló mucho, no entendemos lo que dice, pero nos parece que son lindas palabras. Parece que sabe que nuestro caparazón es muy blandito, porque nos trata con mucho cuidado y amor. Creo que estamos queriendo a esta extraña criatura.
Soy Matheo
Nos ha dado agua, y nos ha puesto tierra en el pequeño espacio donde estamos. Nos dejó unas lindas flores que huelen muy bien pero que no nos apetece. Preferimos comer tierra, ya veremos más adelante. Aunque nos encanta bañarnos y estar bastante rato dentro del agua.
Ha sido muy divertido los últimos días. La extraña nos lleva a un lugar donde podemos caminar y estirar más y más las patitas. Nos encanta recorrer el sitio y sentir el sol en nuestro caparazón, que cada día esta un poquito más duro, aunque sin quedarnos mucho tiempo recibiendo esa luz caliente.
Sin duda sé que esta extraña nos cuidará y nos mantendrá a salvo y llenos de amor.
Hola queridos lectores, sin duda alguna esta es una de las más lindas experiencias que he tenido: ¡Tener una mascota!
Y es que para quienes no tenemos mucho tiempo disponible, estas hermosas tortugas son lo mejor. Podemos limpiar una vez al día el habitad que hayamos creado para ellas. Más adelante les informaré sobre las comidas favoritas de estas pequeñas y como se desenvuelven en el entorno
Las aventuras de Matheo y Roxana, continúan.
¡Muchas gracias por leerme!
Imágenes: autoria propia. (2019)
Cámara: Ipad 4ta generación, 5 megapíxeles.
Divisor y Banner editados por autor, en programa Photoshop Cs5.