Un motor es una máquina que transforma energía en movimiento. Los motores de combustión interna son máquinas que transforman la energía química generada por un combustible, en energía mecánica.
Esta transformación provocará que el combustible arda dentro de una cámara especial. Dicha combustión ocurre dentro de la máquina en sí, a diferencia de otras máquinas que operan con una cámara de combustión externa, como las máquinas de vapor.
Gottlieb Daimler y Karl Benz fueron los pioneros en la construcción de motores de combustión interna de gasolina, dando origen al motor actual. En los motores modernos se incorpora una fase de compresión la cual no poseían los primeros.
Estos motores poseen 4 fases para su funcionamiento:
El pistón del cilindro baja y aspira la mezcla entre aire y combustible a través de la válvula de admisión, la cual se encuentra cerrada en ese momento.
Al subir el pistón se comprime al mezcla carburante, las dos válvulas se cierran.
Una bujía por medio de una corriente eléctrica generada por una batería, emite una chispa que con la mezcla produce la ignición. El pistón baja y se produce el movimiento mecánico.
El pistón vuelve a subir, se abre una válvula de escape la cual deja salir los gases que se producen en la explosión dentro e la cámara.
Aquí se completa el ciclo, y cada uno de los pistones hace lo mismo constantemente, esto genera que la máquina funcione.