¿Qué pasa con lo que no decimos?
He leído infinidades de escritos reflexivos en las redes sociales, acerca de está pregunta en los últimos 6 años de estos cambios profundos y pues, en pro de ir sanando mi yo interior y buscar esa armonía y tranquilidad que demanda nuestro Ser, ese Ying Yang que equilibra nuestra existencia, aquí me halló meditando al respecto...
Pues en acción de compartir con ustedes lo que pienso, aquí les dejo una reflexión con un tono y toque quizá poético para dar mi punto de vista y hacer el debate de ideas😊😊😊
Mientras más leo, más me doy de cuenta, que lo que callamos nos hace un agujero en el alma, en nuestros ser, sencillamente nos carcome desde muy dentro, se asemeja a un callejón sin salida en nuestras vidas...
Cuando no expresamos algo, nuestra mente empieza a trabajar con nuestro yo interno, nuestro subconsciente empieza hacer ruidos, haciendo ecos infinitos, alzando la voz como en acción de protesta para liberar ese pensamiento que empieza a sentirse cada vez más pesado, más molesto y va carcomiendo más y más internamente, afectando nuestra salud mental...
Lo que sencillamente no decimos, es como una toxina para nuestro cuerpo, nos va envenenando el Alma, angustia a nuestro corazón, se transforma en una lanza que va penetrando poco a poco nuestro costal, haciendo un agujero inmenso, de esos que no encontramos pie y cabezas, que se hace muy hueco, vacío, sórdido y lento...
Esas cosas que no decimos, nos van transformando en el tiempo, nos cambia el estado de ánimo, nos cambia el humor, nos roba la sonrisa, se va haciendo una sombra, acumulandose poco a poco un pesar en el cuerpo, se siente muy molesto, muy robusto,nos hace un tremendo nudo, de esos que te ahorcan sin salida, sin derecho a pegar un grito, porque te ahoga en un mar profundo, sin salvavidas de por vida...
De tantos altos y bajos que he pasado en la vida, he comprendido que lo que no decimos se transforma sencillamente en inquietud, en un terrible insomnio, que nos roba el aliento, nos quita el sueño, pues te duele el centro de tu pecho, te aqueja el corazón, te va apuñalando poco a poco, colmando tu existencia de dolor, de tristeza, a tal punto que te da una frustración terrible, porque sientes insatisfacción por no hacer lo que piensas, por no decir lo que quieres, por sencillamente no expresarte libremente en el condenado momento en esta línea del tiempo...
No decir lo que sientes, te ahoga de nostalgia, te pone a un tono gris, quizás te hace chubarrones negros, de esos turbios, que te hacen una tormenta en tu vida, que te zarandea del Tingo al Tango, rodando quizás en círculos o de una lado para otro, sin un rumbo definido, pareces un barco en la deriva, sin capitán abordo, te va orillando en la soledad del mar negro...
Aprendamos hablar a tiempo lo que nuestro cerebro piensa, porque de lo contrario ocasionaría eventos catastróficos 🙈🙈🙈
No callemos lo que sentimos, quizás debemos medir como lo decimos, buscar las palabras idóneas para soltar lo que queremos manifestar, para no herir, para no dañar,para no hundir, para no ocasionar un maremoto al que está de nuestro lado...
Sencillamente entendí, que debemos expresar lo que sentimos con mucha conciencia, respeto, empatía y pues hacer el bien, el deber ser, sin mirar a quién, es uno de los mayores aprendizajes y experiencias que he asimilado en esta larga o corta vida...
Solo así, evitaremos morir en el camino de sed, frustrados de no ser uno mismo... Ya que lo que no expresas llega a un punto que te va matando lentamente, al punto de colmarte hasta la paciencia, de fregarte la existencia, de dejar de sentir la vid de vida, de no disfrutar plenamente tu vida, te sentirás como en un callejón sin salida, preso en una torre, atado de por vida...
Así que no calles lo que piensas, solo sintonizate en Verde, piensa conectandote en Verde, siendo empático, amable, tan solo procura que de tu boca salgan palabras para edificar, construir y aportar tu granito de arena por seguir construyendo un mundo más humano, mejor y posible 🙏🏻🙏🏻🙏🏻🥰🥰🥰