La noche trajo con su manto nuevas esperanzas,
la fría madrugada me presento una nueva manera de verlo todo.
Abrázame fuerte,
enséñame a ser libre,
porque adoro estar encadenada,
porque temo ser yo.
Necesito tu piel,
tus manos,
tus palabras,
tú eres mi consuelo.
Rescata mi cordura olvidada,
haz que el cielo sea rosa,
pon tu collar alrededor de mi cuello
y hazme sentir que te pertenezco.