Salimos del bachillerato y todos tomamos rumbos diferentes, pero sin dejar de comunicarnos. Es que eso que dicen que los “Amigos del bachillerato” son eternos es cierto. Es como una clase de amistad diferente, pues aunque no los ves seguido siempre sabes de la vida del otro. Y cuando logras reunirlos a todos sobran risas y anécdotas.
Cuando en la noche me dedique abrir mis redes sociales, veo las notas de duelo de nuestros amigos en común. ¡¡Vaya sorpresa!! Fue en ese instante cuando sentí miedo, pues el que estuviera montado en ese carro por la causa que sea, hubiera muerto.
Al final de la noche lo único que sus familiares decían que era culpa de su esposa, pues a ella le gustaban los lujos y le exigía más de lo que él podía darle. Él empezó a endeudarse y a entrar en negociaciones con gente poco fiable y suponemos que por quedarles mal, lo mataron.
Es allí cuando viene el tema que quiero tocas, las Mujeres. No soy psicóloga pero si daré mi opinión.
Todos sabemos que las Mujeres son un arma letal. Y digo letal, porque nosotras podemos ser el impulso del hombre, la motivación, la que llena de amor y unión el hogar. O podemos ser el caos, la perdición de cualquiera, hasta la locura.
Pero para mí es una falla del autoestima cuando un hombre (en este caso, porque pasa en mujeres) se desvive de esa manera por una mujer, cuando se ciegan y son capaces de vender su vida por complacer. Para mí eso es una relación enferma. Pues si hay amor, hay compañerismo, nobleza y compasión. No hay exigencias absurdas, ni haces que alguien tome riesgos que luego se puedan lamentar.
Es culpa del que cree que con regalos y lujos esa persona nunca se ira de tu lado, que de esa manera se puede comprar el amor. Pero generalmente esa persona no se da cuenta de donde está sumergido, no les hace casos a sus amigos o familia cuando le piden que se alejen de alguien que no lo está valorando. Lamentablemente en esas situación solo el protagonista puede ayudarse, solo él por sus propios errores puedes rectificar. Lástima es cuando ya la vida no alcanza para eso, cuando ya es tarde para recapacitar porque ya no tienes vida. Es allí cuando el culpable puede tomar ese hecho lamentable para cambiar o pedir perdón, o por el contrario buscar su próxima víctima.
Hasta aquí el escrito de hoy, espero que sirva de reflexión ¡¡Gracias por el apoyo!!