No me di cuenta que era él hasta que lo vi en la cola del supermercado. Mentira, no me di cuenta que era él, me di cuenta que era una persona que se movía nerviosa e iba acompañado de una persona de color, una chica mulata jovencita que no me cuadraba, hasta que me vino un flash a la cabeza, ¡coño mi ex suegro!
No terminaba de cuadrar la relación con la chica, de primeras, la vi muy joven, el tenía si no mal recuerdo 13 años más que yo, lo que a la sazón vendrían a ser unos sesenta años o cincuenta y nueve, por ahí ahí tiene que andar la cosa. Este iba de modosito, pero siempre ha sido un polla loca al igual que sus hijos. Tenía el curioso gusto de irse a Cuba, previamente se pasaba dos semanas en mi casa de enreciamiento y luego se tiraba quince días en Cuba.
Cuando lo recogíamos en el aeropuerto, venía escanichao, ya se tiraba un par de semanas más para reponerse y nos contaba todos los putos años la misma historia de la naturaleza, las mariposas y no sé que mierdas, en fin. Un desastre.
Lo dicho, me quedaba la duda si era una hija de él, estuve calculando de las primeras visitas a Cuba y podría ser perfectamente hace ya catorce años de eso, el aspecto que me daba la chavala, pero luego, su comportamiento, así como muy tocón, me puso en la duda, Con su hija, mi ex, también tenía una forma rara de tocar, que me ponía nervioso.
En el momento, el trato de él, con lo cérdisimo que es me incitó a la duda, no me extraña que se haya buscado una cubana de la menor edad posible para su sed de depravación oculta tras sus camisas baratas pero muy planchadas y sus modales suaves, todo un peligro. Pero he recordado ahora, otro día que lo ví con una cubana vieja, mira tu por donde, ahora tiene una otra hijastra el caballero.
No he conocido persona más floja y con menos espíritu, un vivales, con mentalidad gregaria y con toda su energía concentrada en lo mismo, en el follar follar y follar. Vamos no me extraña nada lo variopintos que le han salido los hijos, pero joder,¿ no hay otro sitio de irse a vivir que a mi barrio?
Los vi irse del supermercado, rígido controlador envarado, con la chiquilla y el carrito de ambos, hacia la calle para arriba, esbocé una sonrisa mientras me atendía la cajera, verás cuando se lo cuente todo a Paco...