Un lunes, como otro cualquiera, quizás un poco frío para estar como estamos en las postrimerías de una primavera que ya ha hecho un par de intentos de entrada y no termina de consolidarse, es un día además frío y desabrido pero, no tengo plátanos, tampoco pan, así que me lanzo a la calle, al mercado a ver, no es mal día para ir, al no haber pescado, suele estar vacío, así que es perfecto.
El camino, buscando el sol, todo lo posible, a pesar de estar en las horas centrales del día, hago un camino clásico, muy recto por acera ancha, muy monótono, pero sencillo de esquivar gente y puedo ir con el móvil mirando mis mierdas y apuntando ideas, en el caso que se produzcan, hay cosas con los clientes que son de una terrible monotonía pensarlas en casa y cuando vas andando, pues con los inconvenientes de la marcha, toman otro sentido.
De banda sonora, hoy necesitaba música, "Lo que me de la gana" de Dani Martín, a veces voy de podcast, pero me apetecía algo más ligero, de todas formas, una vez presentadas las ayudas del autónomo que me suponen una carga mental brutal, me encuentro más ligero, con más ánimo y más alegre, qué queréis que os diga. El llevar ya tres noches de sueño bueno, seguidas, no tiene precio, creo que he dado con la clave, al final era más sencillo de lo que pensaba.
Unas pastillas de complejo vitamínico que estaba tomando, que llevan ginseng se supone que en poca cantidad, pero se ve que no me va bien, o eso o la acumulación de problemas que se me ha acumulado este primera mitad del mes de Febrero, ese querer zarpar y no poder. Esa asfixia cutre de bolsa en la cabeza...Esperemos que todo sea eso.
Tuve mi cita con el médico, todo bien, incluso excelente, lo único más preocupante, los niveles de leucocitos bajos, como mi madre y mi tío... De momento no son preocupantes, porque el resto de valores que acompañan, son buenos, pero esto acercándome a un límite peligroso de estar inmunodeprimido...He estado mirando y creo que probaré con el reishi que no es una variación mal escrita del reiki no. Es un hongo japonés que parece que tiene mucho predicamento en la mejora del nivel inmunológico. A ver en que queda la cosa.
En el mercado nada, aparte de los puestos de pescado cerrados, y lo tardío de la hora en la que he ido, no había casi nadie, y los puestos de fruta vacíos, al menos los que he mirado, iba con dos ideas, pomelos y plátanos de Canarias y nada de nada ni de uno ni de otro, no era el objetivo principal del paseo, mañana u otro día será.
Al salir, he visto a una mujer con un carrito de esos de bebé que arropaba, cariñosamente naranjas, tenían buen aspecto, pero le he cogido respeto a comprar cosas que no son de los puestos digamos "oficiales", he tenido malas experiencias, y también he llegado a ver vendiendo espinacas a alguien que día anteriores las había visto, y pensando que eran para él, en los terrenos contaminados de lo que fue la Repsol. Hay que tener cuidado con esas cosas. Pero me ha dado una idea para otro post, a ver si sucede esta noche.