Despertar, después de haber dormido la noche del tirón, comprobar los datos de la app del reloj y ver que has dormido más de dos horas y media de sueño profundo y renovador. Sentir al ir a vestirme para salir de la cama, las leves agujetas que son el mejor síntoma de que la sesión de gimnasio de ayer, ha sido adecuada en duración y esfuerzo, no es mal comienzo de domingo, no.
Ponerte los cascos y clásicos de música española de los 80, no hay mejor forma de estar de buen humor y con las sensaciones altas. Un té de cúrcuma con leche y a repasar todo lo de la semana, buenas sensaciones, todo bastante controlado, los síntomas de alergia lejos. Mi madre, ha salido bien de la intervención de su ojo, achaques de vejez, cataratas y ya ha aprovechado y se ha quitado la miopía.
Por otro lado, Eko, ha recuperado casi totalmente su salud, sigue estando flaco, pero no tos, ni arcadas, ni nada similar, parece que hemos mirado al señor de la noche y le hemos vuelto a decir, no esta noche no. Ha sido una semana devastadora, pero no he perdido el control, en mitad de la tormenta. La mano, guio firme, la alimentación y el deporte como motores de estabilidad, y el sueño, lo que se ha podido dormir, que ha sido más bien poco hasta este viernes.
Llamé a los juzgados, por mi "tema" me han admitido mi recurso de oposición a la ejecución del embargo del procedimiento monitorio. Las sensaciones, son brutales, soy una persona totalmente lega en la materia, y le tengo una aversión fuera de lo común a los juzgados. No me apetecía perder horas de vida arrastrándome en la cola para solicitar justicia gratuita, penar por un abogado de oficio que pusiera cualquier cosa en el escrito.
Asumí el riesgo, me cogí la ley de enjuiciamiento civil y leí casos y casos, intenté adaptar mi historia, la pulí una y mil veces y finalmente, la firmé y la presenté en los juzgados, con la sensación de al menos, presentar batalla con mis magros recursos. No sé como quedará el tema, pero simplemente el hecho de que la jueza haya estimado el escrito de oposición, de comunicación a la otra parte y podamos llegar a un juicio ordinario, una vista oral o lo que sea. Ya simplemente eso, me produce una onda de energía que retroalimenta lo demás y me hace saber que a pesar de ser frágil, cansado y temeroso, tengo una oportunidad, hay que ser fuertes, ya lo decía Rajoy.