Me he quejado mucho del mes de Abril, y veo que ha sido sin motivo, viendo como he empezado el mes de Mayo. No es que sea un penas, ni me queje por vicio, pero se me hace cuesta arriba tanta tralla concentrada en tan pocas horas, tan pocos momentos.
He empezado despertando de los estornudos que me han dado a entender, que mi querida y vieja amiga la alergia, ha vuelto con toda su fuerza. Bueno tenía pastillas, no las que pensaba pero tenía pastillas, y el alivio ha llegado, con la pesada carga y contraprestación de este adormecimiento, el dolor perenne de cabeza y sequedad en la garganta.
Tengo que comprar mi tratamiento, pero hoy con motivo de la festividad, no ha sido posible, todo cerrado y además pensaba que el día no iba a ir a más, que controlaría el tema. He ido a la playa a pasear, porque total, a donde podía ir que es Granada y Jaén, pues actualmente no es posible por los cierres perimetrales, a pesar de haber abierto las provincias.
No pasa nada, los planes pasaban por comer, que ya empezamos mal en mi nuevo yo, planes de comer por comer, pues, como que no, y encima en una de las típicas ventas cutres de las carreteras, que si que muy barato pero, sinceramente para comer patatas y demás, me quedo en mi casa, como así ha sido finalmente.
Esta tarde, completita, después del café, hemos ido a por el coche por el tema de moverlo y echarle aire a las ruedas, para que estuviera en perfecto estado de revista para mañana, y bueno, una nueva y desagradable sorpresa, otra rueda pinchada, se ve que los delincuentes le han cogido el gusto a hacer daño por hacer daño, sinceramente, no entiendo estos ataques a la propiedad privada.
Tengo el coche hace diecisiete años, casi ya, y bueno he tenido tres roturas de espejo retrovisor derecho, un par de limpias robados, y la antena partida. Pero en los últimos tres meses, se ve que la cosa ha cogido marcha y rajar las ruedas es la nueva normalidad.
No puedo describir el estado de rabia, e impotencia, no es ya por el prejuicio económico, que por supuesto, me duele, es ya por la falta de respeto hacia lo de los demás, así no se hacen las cosas.