Nadie está libre de problemas.
La semana pasada fue mi querido padre, ahora, Yo.
El día lunes 19 de agosto, para ser exacta, fui a la consulta de ginecología debido a estar presentando unos síntomas anormales, tales como: dolores en la menstruación, abundante sangrado y coágulos de sangres, dichos síntomas los venían presentando desde hacen más de dos años, pero, siempre habían otras prioridades, según yo.
Decidida a no esperar más ya que los dolores y coágulos eran cada vez mayores, fui a la consulta ese día.
Le expliqué muy brevemente a la doctora cada uno de los síntomas y ella inmediatamente me diagnosticó: Fibromatosis del Útero; pero, debía confirmar dicho diagnóstico realizándome un eco.
Para el día jueves 22, tempranito me encontraba en la Cruz Roja, lugar donde se pueden realizar consultas a muy bajos precios, incluyendo los ecos.
Ese mismo día no solo me detectaron la Fibromatosis Uterina, también encontró que el ovario derecho estaba poliquístico.
FUENTE: Imagen escaneada.
La doctora preguntó, si tenía dinero para realizarme una intervención quirúrgica, la respuesta es un NO rotundo; lo siguiente que sugirió con palabras exactas fue que consiguiera una “palanca”, creo que supuso que tendría alguna ya que llevo trabajando 15 años con Salud Pública, pero, tristemente mi respuesta para la doctora fue que No tengo ninguna palanca ni conocido a quien pueda recurrir.
Según información que conseguí en google, dice así:
Los fibromas uterinos son tumores no cancerosos del útero que frecuentemente aparecen durante la edad fértil. Los fibromas uterinos, llamados también leiomiomas o miomas, no se relacionan con un riesgo mayor de cáncer de útero y casi nunca se transforman en cáncer.
Los fibromas varían en tamaño desde muy pequeños, imposibles de detectar con la vista, a masas voluminosas que pueden distorsionar y agrandar el útero. Puedes tener uno o varios fibromas. En casos extremos, los fibromas múltiples pueden expandir el útero de tal manera que llega a la caja torácica.
FUENTE:
Según la información que me proporcionó la doctora coincide en un gran porcentaje, pero, ella insistió que debo operarme, de lo contrario los dolores, coágulos y demás síntomas serán cada vez mayores.
Así pues, me tocará vender varias cositas, pero además de eso, tendré que acudir a entes gubernamentales y/o fundaciones benéficas, ya que no cuento con dinero, debido a que ningún centro hospitalario de esta ciudad cuenta con recursos para realizar ningún tipo de operación. Cada paciente debe costearse todos los gastos, desde una inyectadora hasta la anestesia que te aplican, incluido todos los exámenes pre-operatorios.