Soy un atleta, cinturón negro en karate, hace unos días un gran amigo de la universidad me invito a hacer una exhibición de artes marciales junto a un colega (cinturón negro) del taekwondo, con gusto acepte. Lo que encontré en ese lugar fue algo impactante.
Me encontré una fundación que refugia a niños en condición de calle, o que sufren de maltrato infantil, la mayoría de esos niños no tienen familia o peor aún, son maltratados por ella.
Investigando la situación de cada niño y de la fundación:
Esta fundación recibe niños que la policía le quita a su familia por maltrato, o que sus padres están presos y estos chicos no tienen otro familiar con quien quedarse. Descubrí que los llevan a esta fundación porque relativamente es “la mejor”.
La fundación:
Pues no tengo con quien comparar esta fundación pero si logre observar que cuidan como pueden a los “chavales” (como les gusta decirles a mi compañero) tienen camas ordenadas, cuartos de niños y de niñas, lavandería, cocina, mantienen la disciplina y se aseguran de que cada niño tenga su espacio. Al no tener con quien comparar esta fundación, no podría decir si es la mejor, pero puedo ver que los jóvenes no están molestos de estar allí. Cabe destacar que esta fundación, como su nombre lo dice, se mantiene de donaciones; desde los juguetes que tienen, hasta lo que comen diariamente, si un día no tienen donaciones para hacer el almuerzo (ha pasado) entonces ese día no comerán.
¿se lee doloroso? Verlo es aún peor.
Los jóvenes:
Por seguridad de la fundación y los mismos chicos no revelare sus nombres ni los identificare, pero quiero contar algunas historias que llegaron a mis oídos, algunas por boca de estos mismos personajes, otras de mi compañero quien los conoce un poco más:
![moneda.jpg](Estos jóvenes a los 18 años la fundación debe dejarlos ir a la deriva, claro está, estos niños estudian y están inscritos en escuelas públicas.
![moneda 4.jpg](
En mi caso personal no conocí historias así, solo en películas, o de terceros que comentaban. Conocer estos chicos, enseñarles algo de disciplina, respeto, firmeza y todo lo que pueda enseñarse en un arte marcial, solo por un día me hizo crecer más a mí que a ellos mismos.
Estos chicos me mostraron una cara de la moneda que no había visto.___
Soy Luis Torres, fiel creyente de que todos tenemos las mismas oportunidades, está en cada uno aprovecharlas o dejarlas pasar y desperdiciarlas