Días de eterna duda, de lucha constante y miedos que recorren todo mi cuerpo, que inmoviliza cada movimiento, es una lucha contra mí mismo. Estoy en la necesidad de encontrar un antídoto para eso males que me agotan y me llevan a una profunda desesperanza.
La vida da vueltas, mucha diría yo, cada vuelta es una historia por contar, es una experiencia por vivir, no estamos exentos de ser afectados por las cosas malas, esas que son inevitables. Que muchas veces las percibimos como algo injusto, como si el mundo entero estuviera en tu contra.
El antídoto suele ser una opción temporal, nada te garantiza no sufrir en las distintas etapas de tu vida. Los momentos buenos son momentáneos, así que, aprovéchalos y aprende de ellos, porque en tiempos de tempestad lo que queda es enfrentar tus peores temores.
Las luchas son continuas, debemos saberlo, que tu estés mal y otros bien, son producto de realidades distintas, no te decaigas por más que la situación sea adversa, muchos por tu situación dejaran de creer en ti y en tus capacidades de enfrentar los problemas. Ellos te darán la espalda y ahí estarás solo muy solo.
Combatiendo contra lo que te atormenta.
Demuéstrate a ti y al mundo que eres más fuerte de lo que imaginas.
Porque la vida es tan repetitiva que aquellos que no creían en ti, necesitaran de tu ayuda después y créeme que será así. Tiéndeles la mano y demuéstrales que no eres igual a ellos.
Básicamente cuando nos referimos a buscar un “antídoto” es vacunarte contra eso que te destruye, no significa que estas a salvo, pero si es una nueva oportunidad para seguir adelante.