La violencia no tiene sentido. Los humanos somos los únicos animales con la capacidad de la estupidez, podemos darle sentido a cualquier cosa, ya sea éste un sentido real o imaginario. Por ejemplo, cuando hablamos del bullying casi siempre pensamos que es una actitud de aquellas personas que se sienten superiores, más importantes, etc. Pero todo eso son juegos de la mente. Las personas que hacen bullying también están intentando defenderse aunque no lo parezca. ¿De que podría estar defendiéndose una persona que es tan fuerte como para causar daño a los demás? Por increíble que parezca, las personas que usan el bullying lo hacen para defenderse de la inteligencia. Los que hacen bullying y se sienten fuertes por ello, no son tan fuertes. También podemos decir que quien usa la violencia no se ama a si mismo.
¿Tan mala es la inteligencia? Muchísimo. Ser inteligente no es ser listo ni tener muchos conocimientos. Ser inteligente es la virtud de quien sabe observar el mundo sin pertenecer al él. El inteligente siempre encontrará un camino distinto. El violento intentará por todos sus medios seguir por el mismo camino. Para el violento la amenaza no se la plantea la inteligencia de los demás, un violento es ya de por si la mayor amenaza para si mismo. La amenaza de un violento es no sentirse inteligente. Se convierte en un arma de autodestrucción. Podría en un intento frustrado encontrar otros caminos alternativos a la violencia, pero no podrá y usará la violencia contra el que si puede. Por pura envidia. Es esa cualidad la que le hace pensar que es menos que el resto, y por eso usa el bullying como defensa o contrapeso de este desequilibrio, haciéndose daño a si mismo y a su propia inteligencia.
Si a día de hoy seguimos viendo situaciones violentas, es solo por una razón: La inteligencia escasea. Vivimos tan sumergidos en nuestros problemas que no vemos los problemas del mundo. Y si los vemos pensamos que son del mundo y no nuestros. Pero eso es lo más estúpido que podemos hacer. Mirar para otro lado no soluciona nada, la violencia tampoco, pero la violencia es reacción y la indiferencia es simple pasividad, por lo que al final de cualquiera de las dos formas estamos ayudando a perpetuar la violencia.
No puedes pasar, no puedes negar lo evidente. Formas parte de todo lo que ves. Tu permites que todo lo que pasa en tu vida suceda. Si alguien viola tus derechos, te estás violando a ti mismo. Si alguien te infravalora, te infravaloras tu mismo. Si alguien te adula, no le sigas el juego, no eres ningún ídolo de nadie por muchas cosas buenas que hagas. Se trata de ser uno mismo, con todas nuestras capacidades, virtudes y habilidades. Tienes que formar parte activa del movimiento que nos haga ser mejor cada día. En cada rincón donde veas violencia, por tu marca, decide tu destino y decide cómo quieres verte y cómo quieres que te vean. Defiende lo que es de todos. Defiende el derecho a la libertad.
Cuando otros ven en nuestras habilidades un reto o una amenaza, el problema es suyo, él se estaría desvalorizando con respecto a ti. Tu no debes dudar nunca de lo que eres ni de lo que puedes conseguir. Los demás siempre lo harán. Por eso, si alguna vez utilizas bullying, házlo contra ti mismo, olvídate del resto, pelea contigo por ser mejor, para pulirte como el diamante en bruto que eres al nacer. Si otros se fijan en tus debilidades, solo estás haciendo de espejo ante ellos, ellos solo pueden ver lo que son. Tu ya debes conocer tus debilidades, si otros les dan valor a esas debilidades tu no se lo des. Céntrate en tus fortalezas y se el ejemplo que el mundo necesita.