Muchos padres y madres disfrutan de algunas actividades con sus hijos y eso es digno de admiración y respeto. Pero cuando eres el entrenador de tu hijo es algo muy especial. Te motiva a dar un extra en cada entrenamiento con el fin de que tu hijo copie la misma pasión que tu le transmites.
Ya a mi hijo Moisés Alejandro le falta poco para alcanzar el Cinturón Negro.
Todos sabemos que este es un camino largo, pero yo estaré siempre ahí hijo mio para guiarte. Oss
Dediquemos tiempo a nuestros hijos que ellos más adelante nos lo sabrán agradecer.