La casa se me viene encima
Y los recuerdos duelen.
Sangro sin excusas.
Vuelos lilas...
Gris el presente...
Ceguera que me traga
Y vomito sin dudas sobre el lienzo de un abandono.
Él se ha ido tras los destellos de cuerpos jóvenes;
No lo culpo.
Tengo la piel arrugada por las ausencias
Y los ojos cansados,
Apenas me sostengo...
Los gatos me miran con tristeza y ya no maúllan....
La pasiflora se secó de tanto té.
Guardo amaneceres sin traducir sobre los labios secos...
Seca también la matriz,
Seca la espina,
El rosal,
La fuente mohosa con un cupido manco...
Orgasmos de sal,
Sobre el lecho hilarante de esta soledad que no se va...
Foto de boda, mesa caoba.
Mis libros están húmedos de tanto llorarte.
Impúdicamente te sé feliz.
Soy la loca cederista que se alumbra con velas.
Proclamo que el Calvario reciba los despojos que quedan de la gloria agonizante.
La muerte me recibirá esta noche -si sale la luna-.
La imagen ha sido tomada por mi teléfono celular Samsung A13, por lo que es de mi propiedad.