Cuando iniciamos el camino del matrimonio, lleno de ilusión, de emoción y también de incertidumbre, lo que queremos es que todo sea de mil maravillas, que el amor florezca en cada centímetro del hogar nuevo que se está formando, que no exista nada que pueda romper esa burbuja de amor que se construyó en el noviazgo.
El Amor es el sentimiento más hermoso que el ser humano pueda experimentar, cuando lo sentimos podemos decir que es el sinónimo de la felicidad plena, de verdad que en esos momento sentimos que somos las personas más afortunadas del mundo, y no es malo sentir eso porque es lo que realmente está aconteciendo en ese instante.
Nunca nos pasa por la mente casarnos para fracasar, eso jamás seria el objetivo cuando decidimos unir nuestras vidas a otra persona, que como nosotros, tiene un carácter y una personalidad única, que decimos conocer porque ya hemos vivido la etapa del noviazgo y en este periodo le mostramos a la persona que está a nuestro lado parte de lo que somos, compartimos momentos hermosos, lloramos y también reímos, el noviazgo es el tiempo en el cual tratamos de conocer a esa persona con la cual decidimos formar un hogar, pero como dicen nuestras abuelas, nunca terminamos de conocer a las personas, sin embargo, hacemos caso omiso a ese tipo de comentarios pues estamos enfocados en eso tan hermoso que es el NOVIAZGO.
El matrimonio es una etapa hermosa, claro que sí, es donde convivimos a diario con nuestra pareja, donde nos mostramos tal cual somos, y comenzamos a aprender a ser tolerantes y a sobrellevar otro carácter, quizás más fuerte que el nuestro, es donde queremos que todo sea perfecto y que jamás hayan discusiones y malos ratos. Sin embargo, al pasar los años, nos encontramos en que las cosas no son como la imaginábamos, la relación da un giro que no esperábamos y te encuentras con cosas que jamás pensaste que te pasarían a ti, lo peor, llega la infidelidad, te sientes traicionado, herido, decepcionado por esa persona que amas tanto.
Sin embargo, tratas de sobrellevar la situación, pero te das cuenta que tus esfuerzos no valen la pena y al final tomas la decisión más fuerte que pueda existir en la vida de una mujer, por lo menos en mi caso, EL DIVORCIO, wao que difícil, sientes que todo lo que soñaste diez años o los que sean atrás se había derrumbado, sientes vergüenza con tus hijos, tus padres, tus amigos, y hasta con la iglesia, por la decisión que has tomado, pero si ya no hay vuelta atrás que más se puede esperar, son tantos sentimientos encontrados que no se podrían explicar.
No obstante, al pasar poco tiempo de haber dado ese paso tan difícil en la vida de una mujer como lo es la separación, te das cuenta que ha sido una experiencia más que la vida nos permite, porque en ese tiempo de soledad aprendes a aceptarte y reconocer que todo lo que paso tuvo sentido y tiene un propósito, es donde te das cuenta que ha sido el camino para conocerte y aceptarte, para perdonarte y amarte, de ir mas allá de las dificultades y el sufrimiento, de que te caíste pero te levantas con muchas más fuerzas, es donde aprendes a disfrutar de la verdadera felicidad que está en los detalles más pequeños. Es importante que aprendamos a perdonarnos, y te preguntaras ¿a perdonarme? Si a perdonarte, porque al pasar por un DIVORCIO te sientes culpable por la ruptura, te sientes fracasada, traicionada, con el autoestima baja, sientes que no podrás sola con tus hijos, pero, por decisión propia, buscando ayuda profesional y recibiendo el apoyo de tus verdaderos amigos y de tu familia, al pasar un tiempo, tus fuerzas renacen y te das cuenta de lo valiosa que eres como mujer, de que eres capaz de salir adelante con muchas más fuerzas, aprendes a perdonarte y así mismo perdonas a las personas que causaron una gran herida en tu corazón, y de esa forma obtienes tu LIBERTAD.
Definitivamente todas las cosas que nos pasan en la vida tienen un propósito, tu experiencia puede ayudar a otras mujeres que están pasando por un sufrimiento como el que tú viviste, nunca sintamos vergüenza por lo que hemos vivido, seamos felices con nosotras mismas y que nuestro corazón este lleno siempre de gratitud.