Hay días que se sienten como una maratón mental incluso antes de que salga el sol. Hoy fue uno de esos. La vida del estudiante tiene una banda sonora compuesta por alarmas a horas imprevistas y el pasar de las páginas de libros que parecen no terminar nunca. Pero cuando los resultados llegan, entiendes que cada minuto de sueño sacrificado valió la pena.
¡SER LA PRIMERA EN LA LISTA!
Mi jornada no empezó con el café de la mañana, sino con la oscuridad total de la madrugada. Tenía una meta: quería ser la primera en la lista. Me levanté cuando el mundo aún dormía, preparé mis cosas con esa adrenalina silenciosa y salí rumbo a la universidad.
Llegar a tiempo y lograr ese primer puesto me dio una paz enorme.
Presentar casos clínicos no es solo hablar; es demostrar que te importa el paciente, que has analizado cada síntoma y que entiendes la fisiopatología detrás de cada signo. Estudié mucho. Repasé mis notas hasta que las palabras se volvieron parte de mi vocabulario cotidiano. Quería decirlo todo correctamente.
Frente a las doctoras, sentí ese rigor profesional que tanto respeto. Me escucharon con atención plena, y aunque las preguntas no tardaron en llegar —esas preguntas que buscan poner a prueba tu temple y tus conocimientos—, me sentí segura. Responder con propiedad y ver el asentimiento de aprobación de quienes ya han recorrido este camino años antes, es una de las sensaciones más gratificantes que he vivido en la carrera. Todo salió bien. La preparación venció a los nervios.
Al terminar, la sensación de alivio fue total. Regresé a casa con la satisfacción del deber cumplido, sabiendo que finalmente podía descansar porque todo estaba listo. Sin embargo, el descanso vino acompañado de una pizca de nostalgia.
Nos tomamos una foto, un pequeño recordatorio visual de su compañía constante durante mis días en la clínica. Me pone un poco triste pensar que no lo veré por un tiempo.
Hoy me acuesto con la mente cansada pero el corazón tranquilo. Mañana será otro día de aprendizaje, pero hoy, me quedo con la victoria de haber superado mis propios límites.
Si sienten que el mundo se les viene encima y que todo está oscuro, debes mirar más allá de lo que ves
VE MAS ALLA DE LO QUE VES🌷
Difícil, mucho, pero siempre debes dar lo mejor de ti
Dios te bendiga!
Fotos tomadas con iPhone 11
Diseño de canva hecho por mi