Eres la tabla con que floto en el mar,
pero también eres el ancla con que me hundo
en las arenas movedizas de mis pensamientos,
eres todas las dudas que me suelen atacar,
aunque también eres el aire que alimenta
como una planta todos mis sentimientos.
Estas en mis risas y en los recovecos de mis sueños
pero también vives en los temores que
poco a poco socavan mi felicidad y me dejan sin aliento.
Tienes todos los abrazos que quiero que me den
y también eres el desengaño que erosiona
la alegría y me aleja inexorablemente de mi fe.
Llevas en tus bolsillos todas mis ganas de amar
y también expones al cruel viento la frágil flor
que guarda en sus pistilos toda mi sinceridad,
andas por la vida con mi devoción tatuada en tu piel
y también silbas ignotas canciones nostálgicas
que algún corazón errante te dedicó en el ayer.
Me llenas de seguridad y me regalas consuelo
también me tienes en tus manos temblando de miedo.
No quiero perderte y a tu querencia me aferro
pero también me duele que este amor se llene de celos.
Eres mi respiración cuando el aire se hace escaso,
también eres mi soledad cuando hay algarabía en el patio
de mis ilusiones pisoteadas por un pasado
que no se muere por mucho que le hemos enterrado.
Estas en mis oraciones más honestas día tras día,
y también te encuentro en mis lamentos y melancolías,
quiero que todo sea paz, llámalo cobardía,
pero también quiero tus dolores cuando hay alegría.
Foto propia