Acompañado de mis ganas te veo irte,
te despides de mi sueño de sonreírte
vuelves la vista con una mirada complaciente
no sé que haré sin ti. No soy valiente.
Mi corazón maltratado tiene miedo
mi soledad se cobija bajo tu cielo
ese que dejaste abandonado sin su color
rescátarme te lo suplico. Ya no soy yo.
Tras el sol del ocaso escondí mis sentimientos
y me atormentan en cada amanecer
quisiera echar atrás el terrible tiempo
y decirte que eres dueño de mis ganas de querer.
Sueño que no te olvido
pienso que aún hay tiempo
rezó para que vuelvas
y que en tu pecho tenga un hueco,
para arrinconarme y sepas
que mi error no fuiste tú
sino el pavor que tengo
de encontrarme solo
queriendo a un amor ciego
de caminar de la mano de la ilusión
y que mi destino sea la pena.
Acompañado de mi tristeza
te espero en el puente del arrepentimiento
ya no soy de mi y lo sabes...
Quizás me muera esperando el advenimiento
Si vuelves, recuérdame
lo sabré porque nunca dejo de mirar
las fotos viejas de nuestros encuentros
en los que pude decirte que eras el lugar
dónde quería todas mis victorias celebrar.
Por si vuelves,
te dejo este poema
Con la dirección para que me puedas hallar
y si lo encuentras no lo dudes,
esta vez no tengo permiso para dudar.