En un trozo de mi razón se quedó encerrada tu risa,
¡Qué tontos éramos entonces!
Cuando creíamos que de todo, nada se termina
Y ahora te estoy despidiendo
Con mi acostumbrado semblante noble.
¿Qué nos hizo creer en el “para siempre”?
¿Unos tragos de más en una fiesta feliz?
¿El miedo a la soledad y la falta de calor en diciembre?
Yo creo que fue el afán de no dejarnos herir.
En un pedazo de mi almohada viven tus sueños
¡Qué tonterías se inventan los enamorados!
Fuimos la tormenta, aquel volcán sin dueño
Que confundió el amor con estar acostumbrados.
Y todavía pienso en ti, ya menos cada día
Es cierto que el tiempo sana algunas heridas
Y aunque sé que contigo feliz no sería
Sin ti, se ha vuelto lento el pasar de la vida.
Hay un basura en un rincón de mi corazón
¡Que ilusos fuimos para todo!
Hoy ya no queda más que un trozo de mi razón
Que se esconde en los sentimientos de algún modo.
Foto propia